17 mar. 2014

40 años. Aniversario campestre

El día 1 de marzo celebramos un gran cumpleaños, y grande no solo porqué el mozo cumplía cuarenta, sino porqué nos reuníamos un gran grupo de gente muy querida. 


Al principio pensamos celebrarlo en un restaurante y en un número más reducido. Pero el cumpleañeros prefería algo más casero y así podíamos invitar a más amigos. 

El problema es que cumplir años a finales de febrero es bastante arriesgado metereológicamente hablando. Y claro lo queríamos celebrar en el jardín. Así que tuvimos quince días de infarto mirando páginas web "del tiempo". Vimos de todo sol, lluvia, niebla, aunque curiosamente tramontana no?!??!. 

Pero al final el sol se apiadó de nosotros y pudimos salir a fuera a celebrarlo. 


Lo que más me gusta de celebrar fiestas en casa es que mis amigos y familia son supercolaboradores y según iban llegando ayudaban en lo que podían. 

Y eso sin contar con la mano que me echaron grandes cocineras que se arremangaron para traer platos preparados en su casa. Aquí solo veis la mesa de embutidos y quesos  pero también había una mesa con platos cocinados: pies de cerdo con caracoles, callos, sepia con cebolla, albóndigas ... 


Intentamos poner la mesa con detalles pero todo bastante rústico. 


Aún tengo en la mente la frase de nuestro amigo Jordi, sentado en una manta en el césped con un plato de quesos y uva y una copa de vino diciendo: ... "que mejor manera de acabar una comida!!"




El detalle de ponerle el cartel identificador a las copas fue genial. Yo odio tomar vino en vasos de plástico pero también odio tener que vigilar constantemente mi copa, porqué la mayor parte del tiempo no se ni donde está. Así que tema solucionado. A partir de ahora siempre copas localizadas!!


También hicimos carteles chulos para colocar por las mesas. 




Y como no bolsas de chuches para los pequeñajos, que ahora reunimos un montón ... eran 14!!! Bueno y para los no tan peques también, verdad Anna y Laura??!!??


Algunos detalles de la decoración. 




Y el pastel. Como Mario no quería una tarta de fondant, nos lanzamos a la búsqueda y captura de una tarta lo más rústica posible. Tarta brownie rellena de ganache de chocolate, cubierta de mascarpone, con pistachos y frambuesas. 


Fue un día de esos que recordaremos. Lo pasamos en grande!!

El próximo día os enseño el regalo. 

Besos. 

I. 
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